sábado, 22 de mayo de 2010

Ay que risa!



¿Por qué nos obligáis a obedecer y aceptar este compendio de mentiras cuando sois los primeros en incumplirlas?

miércoles, 19 de mayo de 2010

Vencieron, pero no convencieron

Con esta ilustración abrimos una serie de trabajos relacionados con el trabajo de la gran Bárbara Kruger, en un ejercicio de apropiación de estilo (fotocollage y tipografía).



Con el debate abierto en relación a la memoria histórica y a las heridas provocadas por el Franquismo que a día de hoy aun no han cerrado, nos vemos abocados a mirarnos en el pasado, a buscar la estabilidad como país reparando las atrocidades cometidas. Curiosamente, los mismos que ayer ganaron la guerra y hoy se apoltronan en los círculos de poder han querido borrar los crímenes del Franquismo y obviar responsabilidades.

El Franquismo impuso sus preceptos a sangre y fuego, utilizaron la violencia para aniquilar España, sometieron y encarcelaron, prohibieron y ejecutaron. Aun así, el uso de su fuerza no ha sido suficiente como para hacer callar las voces que claman justicia, que demandan simplemente ser reconocidas como víctimas de un sistema totalitario y horroroso. Los mismos que ayer ganaron la guerra, se afanan por minimizar la historia, por manipular la verdad en base a sus propios intereses.

Los hechos ocurridos con el Juez Garzón, juez que abrió el proceso por el cual se autorizaba a los familiares de los asesinados durante la guerra a buscar a sus desaparecidos y a darles digna sepultura, es un indicador directo y claro de lo que tenemos hoy en día en este país. En 1939 el fascismo salió triunfante entre los miles de cadáveres que asolaron España. Consiguieron matar la vida de un país que se alzaba y buscaba su propio destino. Salieron vencedores del envite y lo hemos tenido que pagar con 40 largos años de dictadura y otros tantos de continuismo. Vencieron, sí, pero no han logrado convencernos de su victoria.

jueves, 22 de abril de 2010

El periodismo cortesano



La siguiente es una historia verdadera que relató el sultán de Persia miles de años atrás, pero que yo no olvidé, porque es muy poderosa, muy importante. Miles de años atrás dijo el sultán de Persia: "¡Qué maravilla!"; él nunca había probado la berenjena y la estaba comiendo en fetas condimentada con jengibre y hierbas del Nilo. Entonces el poeta de la corte exaltó la berenjena que da placer al paladar y en la cama hace milagros porque para las proezas del amor resulta más estimulante que el polvo de dientes de tigre y que el cuerno rayado del rinoceronte. Un par de bocados después, el sultán dijo: "¡Qué asco!", y entonces el poeta de la corte maldijo la berenjena traidora que retarda la digestión, llena la cabeza de feos pensamientos y empuja a los hombres virtuosos hacia el abismo del delirio y la locura. Alguien malicioso comentó: "Apenas ha elevado a la berenjena al paraíso y ahora la está arrojando al infierno", pero el poeta, que era un profeta de los medios de comunicación de masas, puso las cosas en su lugar: "Yo soy un cortesano del sultán, no un cortesano de la berenjena".
Eduardo Galeano


El pasado 11 de Abril se conmemoraron 8 años del frustado golpe de estado contra el legítimo presidente de la República Bolivariana de Venezuela, impulsada por la patronal venezolana, la iglesia católica y sus socios beneficiarios. Intentaron mediante la prensa esconder la verdadera naturaleza de sus intenciones, siendo RCTV y Globovisión cómplices y actores activos del secuestro de Hugo Chavez Frías. Pero no pudieron culminar sus crímenes.

8 años después, continua el hostigamiento y el bombardeo masivo de mentiras y campañas de acoso y derribo, tanto a nivel nacional como internacional. Y no cesarán en su empeño.

Ni perdonamos ni olvidamos.

Hugo Chávez y el golpe de estado de 2002 en Venezuela from versoddk on Vimeo.

sábado, 17 de abril de 2010

Los esclavos del SXXI



La ilustración está relacionada con una noticia publicada en la edición impresa de El País el día lunes 15/3/2010. La nota de prensa informó en su momento de un suceso ocurrido en Huelva donde Faraba Diarra, un maliense de 33 años, murió asfixiado una semana antes en un asentamiento ilegal en Mazagón (Huelva). Era una noche de fuerte temporal. Debía de tener mucho frío y decidió encender una fogata dentro de su chabola. La vivienda, que parece una bolsa de plástico boca abajo, no transpiraba.